Pocas cosas son más apasionantes que abrir las puertas, a mayores y adultos, de historias, aventuras y relatos que les trasladen y despierten mil y una inquietudes. Puertas que cada año, llegado el mes de abril, se abren de par en par en mis calles, plazas y espacios culturales. En torno a ellos, los libros, se tejen mil y una iniciativas de participación, en las que jabatos de todas las edades y visitantes comparten talleres creativos, teatrales … Iniciativas en las que en torno a ellas, la palabra y la infinita imaginación, se crean momentos mágicos, como la lectura, compartida, de niños y niñas en la Biblioteca Municipal.