En una de mis pedanías, Siete Pilas, en un entorno dominado por las aguas de los ríos Guadiaro y Genal, se encuentra otro de los referentes destacados de mi arquitectura, religiosidad e historia.
Te hablo de la Capilla de Siete Pilas, cuyo origen se remonta a mediados del siglo pasado (final de la década de los 50), y en la que, desde entonces y con gran pasión, se venera a la imagen de la imagen de la Inmaculada Concepción
Devoción y templo que cada año, a finales de mayo y principios de junio, dan lugar a la celebración de una de mis fiestas más participadas (tanto por jabatos como visitantes), la Romería Siete Pilas.