Desde tiempos remotos, mis habitantes han mirado a mi rico entorno, a lo que este ofrece en cada época del año, para satisfacer sus necesidades alimenticias y las de sus familias. Entorno que ha alimentado una despensa, la jabata, en la que nunca han faltado exquisitos y variados productos de temporada, tanto silvestres como de la huerta. Productos como las tagarninas, collejas y espárragos trigueros, que han dado origen a nuestras exquisitas ollas serranas.
No obstante, si hay un ‘bocado’ que marca nuestra gastronomía, ese es el hinojo, bulbo aromático y de sabor anisado que, por su versatilidad, sabor y textura, es la base de elaboraciones como nuestro rico potaje de hinojos.
Cocina de auténtico kilómetro cero de la que también forman parte nuestras ricas carnes y embutidos.